Aceites vegetales: el aceite de albaricoque

¡Hola! Hoy continuamos la serie iniciada la semana pasada sobre aceites vegetales con uno que posiblemente ni os imaginaseis que existe: el aceite de albaricoque.

Estamos habituados a comer el albaricoque ya sea como fruta primaveral o desecado ((los ricos orejones) en las navidades, pero la mayoría seguro que desconocíais que de la semilla del albaricoquero (Prunus Armeniaca) se extraía este fantástico aceite.

Es un aceite que se absorbe rápidamente y que destaca por su alto valor nutritivo para la piel (tiene una alta concentración en vitaminas A y E), rico en ácidos oléico y omega 6, así como en minerales.

Algunas propiedades y usos son los siguientes:

  • Debido a su suavidad, se puede aplicar sobre la piel de los bebés para hidratar y disfrutar de un fabuloso momento de masaje
  • Gracias a su alto valor nutritivo, va muy bien en pieles cansadas, flácidas, o las problemáticas manchas solares
  • En pieles secas o con arrugas, sus propiedades nutritivas y su contenido en ácido oléico, favorecen la reconstitución de la piel y su nutrición
  • En pieles sensibles y delicadas, genera un efecto calmante
  • Hay personas que lo emplean como serum protector, aplicando unas gotitas directamente sobre el rostro antes de la crema hidratante
  • Tiene un efecto calmante y regenerador en la piel masculina tras un afeitado áspero y que pueda dejar alguna herida
  • Aporta brillo al cabello y para aquell@s que tengáis el cabello seco o rizado, lo podéis aplicar en las puntas después del champú
  • También lo podéis emplear como una mascarilla en aquellas que tengáis el cabello seco y maltratado

Este aceite lo podréis encontrar en herboristerías y centros de dietética y con una gran variedad de precios. Fijaros que ponga »de hueso» o de »nuez» de albaricoque.

Esperando que os haya resultado interesante, nos vemos en el siguiente post!!