Aceite de almendras

¡Hola de nuevo a tod@s! Siguiendo con la temática de aceites naturales para cosmética, hoy vamos a comentar algunas características súper interesantes sobre el aceite de almendras dulce.

Como os imaginaréis, este aceite se obtiene de prensar el germen de la almendra, que es rica en aceite, proteínas y sales minerales. Posteriormente se filtra y el resultado es un aceite de color amarillo dorado claro y de olor suave. A este aceite se le denomina aceite virgen de primera presión en frío si no se han utilizado más que medios mecánicos.

Cuando vayamos a comprar aceite de almendras, fijaros que sea ‘’dulce’’ y no ‘’amargo’’. Éste último es tóxico porque libera ácido cianhídrico que puede provocar graves problemas de salud.

El aceite de almendras dulce, aunque también se emplea por vía oral para uso como laxante, es más conocido por sus propiedades cosméticas. Hay que tener presente que es de absorción lenta. Aún así, es apto para todo tipo de pieles.

Gracias a sus propiedades nutritivas, emolientes, calmantes, suavizantes e hidratantes, puede ser empleado para:

  • Prevenir la sequedad cutánea,
  • Calmar irritaciones,
  • Reducir la hinchazón y durezas cutáneas (emoliente),
  • Para aliviar y reducir las estrías, grietas de manos, pezones (mujeres lactantes) y hasta la costra láctea (dermatitis seborreica infantil).

Como podéis ver, es un aceite que junto con el de argán resulta muy nutritivo para la piel y que funciona muy bien para distintos problemas cutáneos.
En el próximo post estaremos hablando de otro aceite vegetal que posiblemente ni conozcáis: el aceite de Borraja.

¡Saludos a tod@s!